miércoles, 7 de marzo de 2012

Un robo inesperado, en una noche inesperada.

Estaba yo con mis amigos jugando un partido de fútbol, eran ya las 23:30 de la noche. Íbamos ganando cuando seguramente un loco del otro equipo empezó a gritarnos e insultarnos, nosotros desgraciadamente seguimos con el partido.
Al terminar el partido, que ganamos, por cierto, nos fuimos a nuestras casas. Yo me fui con Raúl ya que vivía en la misma calle que yo. Raúl me estaba contando un chiste cuando escuchamos un ruido detrás nuestra, giramos la cabeza pero no vimos nada y seguimos a nuestro rollo. Al llegar a la casa de Raúl, nos despedimos y yo me fui a la mía. Cuando llegué, dije hola y me fui a la cama, ya que mañana había instituto. Esa noche a las cuatro mas o menos de la madrugada me despertó un ruido extraño que no era  el ruido habitualmente de los ronquidos de mi padre,fui a investigarlo(como quien dice entre comillas),pero necesitaba un plan,hice a hacer como si tuviese sed e iba a ir a beber agua, me llevé mi linterna y cogí mi portaminas y me lo puse debajo de la camisa, entonces fui cuando de repente escuché otro ruido, miré detrás mía y a los lados, pero como siempre no vi nada. Seguí andando hasta la cocina y me paré en la puerta.
Estaba asustado y no sabía que hacer, entonces dije por lo bajo:
-Mejor voy al baño, que tengo ganas de orinar.
Al ir vi una sombra extraña, entonces saqué la linterna y la encendí. Miré de nuevo a los lados pero al no ver nada, me fui camino del baño. Allí apagué mi linterna y encendí la luz, vi algo en la bañera, eran pelos de algo o alguien; era algo extraño. Después de orinar, me fui a mi cuarto, pero cuando llegué al salón, me giré al notar que había algo detrás mía, algo que me seguía; encendí mi linterna y entonces, allí lo vi, era mi gato con un pescado en la boca.
-¡Qué susto me has pegado, ladronzuelo! ¡Y yo qué pensaba que era un ladrón! ¡Cuando se lo cuente a mi madre, que risa le va a entrar y después se enfadará contigo!

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